· Auryn Space
¿Tomas antidepresivos? Esto es lo que pasa con la psilocibina
Casi la mitad de las personas que tomaron hongos mientras usaban un antidepresivo sintieron mucho menos de lo que esperaban. Y lo más llamativo: el efecto puede seguir ahí meses después de dejar la pastilla. Te contamos qué encontró un estudio de Johns Hopkins.

Imagina esto. Llevas semanas preparándote. Reservaste tu cupo, hiciste tu entrevista, trabajaste tu intención. Llega el día, tomas la medicina… y casi no sientes nada.
Pasa más de lo que crees. Y muchas veces hay una explicación que nadie te contó antes: la pastilla que tomas todas las mañanas.
En 2023, un equipo del Johns Hopkins decidió medir exactamente eso. Y lo que encontraron vale la pena que lo sepas antes de agendar nada.
¿Cómo lo estudiaron? (y por qué hay que leerlo con calma)
Esto no fue un experimento de laboratorio. Fue una encuesta grande: más de dos mil relatos de personas que habían tomado psilocibina mientras usaban un antidepresivo, o después de dejarlo.
¿Y eso qué significa? Que la gente contó lo que recordaba, no que alguien lo midiera en el momento. Eso tiene sus límites, y los autores lo dicen. Pero cuando son miles de personas contando lo mismo, el patrón empieza a pesar.
Vamos a los números.
Lo que encontraron
A las personas les preguntaron algo simple: ¿el efecto fue más débil de lo que esperabas?
- Si tomaban un ISRS (los antidepresivos más comunes: sertralina, fluoxetina, escitalopram): casi la mitad dijo que sí. El 47%.
- Si tomaban un IRSN (como la venlafaxina o la duloxetina): más de la mitad. El 55%.
- Si tomaban bupropión, que funciona por otra vía y no toca tanto la serotonina: solo el 29%.
¿Ves el patrón? Los que apagan el efecto son justamente los que trabajan sobre la serotonina. Y tiene sentido: la psilocibina entra por esa misma puerta. Si la puerta ya está ocupada todos los días, la llave encaja distinto.
La parte que sorprende: no se va cuando dejas la pastilla
Aquí está el hallazgo que casi nadie espera.
Los investigadores también preguntaron a quienes ya habían dejado el antidepresivo. Lo lógico sería pensar: dejas la pastilla, esperas unas semanas, y listo.
Pues no. El efecto apagado seguía apareciendo con la misma frecuencia durante todo ese tiempo: desde la primera semana después de dejar la pastilla hasta la franja de los tres a seis meses. Recién ahí empezó a bajar de verdad.
Los autores lo resumen así: el efecto amortiguador puede durar hasta tres meses después de dejar el antidepresivo.
Tu cuerpo tarda mucho más en volver a su punto de partida de lo que tardan las pastillas en salir de tu sangre.
¿Has pensado en eso alguna vez? ¿En que dejar un medicamento y que tu sistema vuelva a su estado anterior no son la misma cosa, ni pasan al mismo tiempo?
Dos advertencias de seguridad que sí o sí debes saber
Aparte de la intensidad, el estudio toca dos temas de seguridad. Te los paso sin dramatizar, pero sin suavizarlos.
El litio. Si tomas litio, esto es importante. Un análisis de testimonios en foros encontró una tasa alta de convulsiones cuando se combinaban psicodélicos clásicos con litio. No es un detalle menor: es la combinación más peligrosa de todas las que aparecen en la literatura, y hay que evitarla.
El síndrome serotoninérgico. Es una condición grave que aparece cuando hay demasiada serotonina circulando. Mucha gente lo menciona con miedo, así que vale poner las cosas en su sitio: en toda la literatura existen tres casos con una posible relación con hongos —una familia en Japón que comió una especie silvestre— y ninguno con psilocibina sintética. El riesgo teórico existe y por eso se toma en serio, pero no es lo que suele pasar.
Lo que esto NO significa
Quiero ser muy clara con esto, porque es donde la gente se equivoca.
Esto no es una invitación a dejar tu antidepresivo.
Dejar un antidepresivo por tu cuenta puede ser peligroso. Hay síntomas de retirada, hay riesgo de recaída, y hay medicamentos que exigen una bajada lenta y supervisada. Esa conversación se tiene con quien te lo recetó. Con nadie más.
Lo que el estudio sí te da es información para esa conversación. Ahora sabes que existe algo que preguntar.
Qué hacemos nosotras con esto
En Auryn Space siempre lo hemos dicho: si tomas medicación psiquiátrica, tienes que contárnoslo en la entrevista previa. No para juzgarte ni para dejarte por fuera, sino porque cambia por completo la conversación.
Con este estudio sobre la mesa, esa conversación ahora incluye dos cosas más:
- Qué tipo de medicamento tomas. No es lo mismo un ISRS que un bupropión que el litio. Cada uno cambia el panorama de forma distinta.
- Hace cuánto lo dejaste, si lo dejaste. Porque ahora sabemos que las primeras semanas, e incluso los primeros meses, no son terreno neutro.
Y seremos honestas contigo. Si tu situación sugiere que vas a vivir una experiencia muy atenuada, preferimos decírtelo antes de que inviertas tu dinero, tu tiempo y tu expectativa. Hay procesos que vale más la pena esperar y hacer bien.
La pregunta que te dejamos
Si alguna vez tomaste hongos y sentiste que "no te hizo nada", quizás no fue tu culpa, ni fue la dosis, ni fue que "no estabas abierta".
¿Qué estabas tomando en ese momento?
Es una pregunta que casi nadie hace. Y a veces explica todo.
La fuente
Gukasyan, N.; Griffiths, R. R.; Yaden, D. B.; Antoine, D. G.; Nayak, S. M. Attenuation of psilocybin mushroom effects during and after SSRI/SNRI antidepressant use. Journal of Psychopharmacology, 2023, 37(7), 707–716. doi.org/10.1177/02698811231179910
Este texto es nuestra lectura del estudio, contada en palabras sencillas. No reemplaza el consejo de tu médico ni de tu psiquiatra.