· Auryn Space
Tu ciclo menstrual y la psilocibina: la pregunta que casi nadie te hace
¿Y si el día del mes en que vives una ceremonia cambiara lo que sientes en ella? Dos investigadoras revisaron todo lo que se sabe y encontraron algo incómodo: casi nadie lo ha estudiado. Te lo contamos sin palabras raras.

Antes de una ceremonia te preguntamos muchas cosas. Por tu historia. Por los medicamentos que tomas. Por lo que te trae y por lo que te da miedo.
Pero hay una pregunta que casi nadie hace en este mundo. Ni en las consultas, ni en los estudios científicos. Y es esta: ¿en qué momento de tu ciclo estás?
Piénsalo un segundo. ¿Alguna vez te han preguntado eso antes de una terapia, de un tratamiento, de cualquier cosa que te vaya a mover por dentro?
En junio de 2025 se publicó un artículo que dice que esa pregunta importa mucho más de lo que creemos. Lo escribieron dos investigadoras: Zahira Ziva Cohen, de Cambridge, y Grace Blest-Hopley, del King's College de Londres.
Antes de seguir, algo importante: esto no es un experimento. Nadie le dio psilocibina a un grupo de mujeres para ver qué pasaba. Lo que hicieron ellas fue juntar todo lo que ya se sabía por separado, ponerlo sobre la mesa y señalar el hueco enorme que queda en el medio. Es una invitación a investigar, no una conclusión. Te lo digo desde ya para que leas el resto con esa lupa.
Casi todo lo que sabemos se estudió en machos
Empecemos por lo que más incomoda.
Buena parte de lo que hoy se entiende sobre cómo actúan los psicodélicos en el cerebro viene de estudios hechos solo con animales macho. Ratones macho. Ratas macho.
O sea: el modelo con el que todo este campo trabaja se construyó sobre un cuerpo que no tiene ciclo. Y después se aplicó a todo el mundo, como si diera igual.
¿Te suena conocido? Pasa en casi toda la medicina.
¿Qué tienen que ver tus hormonas con un hongo?
Aquí viene la parte interesante, y te la voy a contar sin tecnicismos.
Imagina que tus neuronas tienen cerraduras. La psilocibina funciona como una llave que encaja en una cerradura muy concreta, que los científicos llaman 5-HT2A. Esa es, básicamente, la puerta por donde entra la experiencia.
Ahora, el detalle: esa misma cerradura la manejan tus hormonas. El estrógeno y la progesterona —las dos que suben y bajan a lo largo de tu mes— pueden hacer que haya más cerraduras o menos, y que funcionen de una manera o de otra.
¿Y qué significa eso? Que la llave y la cerradura no son dos mundos aparte. Se encuentran en el mismo lugar.
Y no pasa solo ahí. Las autoras señalan otros tres puntos donde tus hormonas y los psicodélicos se cruzan:
- La capacidad del cerebro de hacer conexiones nuevas. Los psicodélicos la activan. El estrógeno también, sobre todo en las zonas que manejan la memoria y las decisiones.
- El sistema del estrés. Los dos lo tocan. Y de ese sistema dependen qué tan reactiva estás y cómo te sientes.
- Las grandes redes del cerebro. Esas redes cambian a lo largo de tu ciclo. Y los psicodélicos actúan justamente moviéndolas.
Dos cosas que abren la misma puerta, mueven las mismas conexiones y tocan las mismas redes difícilmente se ignoran entre sí.
¿Y en personas? Casi nadie ha mirado
En animales las diferencias están claras. Las hembras responden con más intensidad a la psilocibina que los machos. Y cuando se les quita el estrógeno, ese efecto baja. Cuando se les devuelve, vuelve. Es bastante contundente.
¿Y en mujeres de carne y hueso?
Aquí está el hueco. La mayoría de los estudios en personas ni siquiera anotó en qué día del ciclo estaban las participantes. Ni si tomaban anticonceptivos. Sobre eso las autoras son tajantes: hasta hoy ningún estudio ha mirado en serio cómo influyen los anticonceptivos hormonales en la respuesta a los psicodélicos.
Ni uno.
Hay un dato suelto que vale la pena mencionar. En 2024 se publicó una serie de casos donde algunas mujeres tuvieron cambios en su menstruación después de usar psicodélicos clásicos, incluyendo mujeres a las que les volvió la regla después de haberla perdido. Ojo: son casos aislados, no un estudio. No prueban nada todavía. Pero sí sugieren algo: que la conversación va en las dos direcciones.
Tu ciclo también cambia con quién llegas
Si has estado en una ceremonia, sabes que el estado con el que llegas no es un detalle. Es media experiencia. Aquí le decimos set y setting: lo que traes por dentro y lo que te rodea por fuera.
Ahora hazte esta pregunta: ¿eres la misma persona el día 7 de tu ciclo que el día 26?
Probablemente no. Y no es cosa tuya ni es que seas exagerada. Está documentado: los días antes de que te baje, los síntomas de varias condiciones de salud mental se intensifican. Más del 60% de las mujeres con depresión sienten que sus síntomas empeoran justo en esos días. Con la ansiedad y el estrés postraumático pasa algo parecido.
Entonces el ciclo no solo podría cambiar cómo actúa la medicina. Cambia el terreno donde cae.
¿Hay un mejor momento del mes? Lo que ellas proponen
Después de revisar todo, las autoras hacen una sugerencia. Y te la voy a citar con cuidado, porque es una recomendación de prudencia, no una verdad comprobada.
Proponen que lo más sensato sería hacer este tipo de procesos durante la primera mitad del ciclo: desde que te baja hasta que ovulas.
¿Por qué esa mitad? Por dos razones sencillas:
- En esos días la progesterona está baja, y los efectos de las hormonas son un poco más predecibles.
- Es también la parte del mes en que la mayoría de las mujeres se siente mejor. Y si el estado con el que llegas importa tanto, llegar en tu mejor momento tiene todo el sentido del mundo.
¿Significa que si estás en otra fase no puedes? No. Significa que es una conversación que deberíamos estar teniendo, y casi nadie la está teniendo.
Qué hacemos nosotras con esto
En Auryn Space, antes de cada ceremonia hay una entrevista y una valoración psicológica. Ahí revisamos tu historia, tus medicamentos y lo que te trae.
De ahora en adelante, si menstrúas, también vamos a hablar de tu ciclo. En qué fase estarías el día del encuentro. Si tus ciclos son regulares. Si los días previos a la regla los vives con intensidad. Si usas anticonceptivos.
No lo hacemos porque exista una regla probada sobre el mejor día. Lo hacemos por dos razones mucho más simples:
- Porque es información tuya, y mereces tenerla para decidir. Eso es consentir de verdad, sabiendo. Es exactamente lo que piden las autoras del artículo.
- Porque si hay días en los que llegas con menos fuerzas, preferimos saberlo antes, no en la mitad del camino.
Y si al revisarlo juntas resulta que la fecha no te cae bien, lo hablamos y buscamos opciones.
La pregunta que te dejamos
No es "¿cuál es el mejor día?". Esa todavía no tiene respuesta.
Es esta: ¿cuánto de lo que sientes, de lo que te cuesta y de lo que te mueve tiene que ver con el momento del mes en que estás?
Casi ninguna mujer lleva esa cuenta. Casi ningún profesional la pregunta. Y sin embargo, ahí está, mes tras mes, moviendo cosas.
Quizás valga la pena empezar a mirarla.
La fuente
Si quieres leer el artículo original, es de acceso abierto y está en inglés:
Cohen, Z. Z.; Blest-Hopley, G. Females in Psychedelic Research: A Perspective for Advancing Research and Practice. ACS Pharmacology & Translational Science, 2025, 8, 1837–1846. doi.org/10.1021/acsptsci.5c00255
Este texto es nuestra lectura de ese artículo, contada en palabras sencillas. No es una traducción. Los datos y la propuesta de la primera mitad del ciclo son de las autoras; la forma de contarlo es nuestra.